¿Qué ocurre aquí?
Calcular con dinero une los números con un objeto real. Al mismo tiempo es exigente: las monedas no tienen un valor numérico intuitivo (una pequeña moneda de 2 euros vale más que una gran moneda de 1 euro) y calcular el cambio ya requiere sumar y restar con soltura.
Lo que ayuda en casa
Deje que su hijo o hija ayude en la próxima compra: ¿cuánto cuestan dos artículos juntos? ¿Tenemos dinero suficiente? ¿Cuánto nos devuelven? Tener monedas de verdad en las manos marca una gran diferencia frente a las imágenes impresas del cuaderno.
Jueguen a las tiendas. Así su hijo o hija puede ser por turnos cajero o cajera, y cliente. Calcular el cambio es la tarea más difícil, pero también la más instructiva.
Lo que puede salir mal
Algunos niños cuentan cada céntimo por separado, aunque las monedas más grandes fueran más fáciles. Enséñele cómo se suman primero las monedas grandes y luego se añaden las pequeñas. Eso entrena el cálculo estructurado.

