¿Qué ocurre aquí?
Leer un reloj analógico exige varias cosas a la vez: conocer la diferencia entre la aguja larga y la corta, leer los números hasta 12 en un círculo y entender qué significa "y cuarto" o "y media". A muchos niños esto les lleva su tiempo.
Lo que ayuda en casa
Hable en voz alta sobre la hora en el día a día: "Son las siete y media pasadas, tenemos que salir en 20 minutos." El niño escucha el lenguaje del tiempo y lo relaciona con situaciones reales.
Practique primero solo las horas en punto, luego las medias horas y solo después "y cuarto" y "menos cuarto". Los pasos pequeños evitan que se agobie.
Material
Un reloj de aprendizaje con agujas móviles va muy bien. Deje que su hijo o hija ponga las horas que usted le diga. El camino inverso, es decir, que usted ponga una hora y el niño la lea, es solo el segundo paso.

