¿Qué ocurre aquí?
En tercero se juntan mm, cm, m, km, g, kg, t, ml, l y euros/céntimos, además de minutos y segundos. Convertir significa casi siempre multiplicar o dividir por 10, 100 o 1000 (por 60 con el tiempo): de la unidad grande a la pequeña el número crece, de la pequeña a la grande disminuye.
Además están las medidas mixtas: 2 m 50 cm son 250 cm. Preparan la escritura con coma (2,50 m) de cuarto.
Lo que ayuda en casa
Haga las unidades tangibles: un metro es una gran envergadura de brazos, un centímetro el ancho de una uña, un kilogramo un paquete de azúcar, un litro un cartón de leche. Deje que su hijo o hija estime en la cocina y al hacer la compra antes de pesar o medir.
Antes de cada conversión pregunte: «¿El número debe crecer o disminuir?» Quien lo dice antes confunde mucho menos multiplicar y dividir.
Lo que puede salir mal
La trampa más frecuente es el tiempo: 1 hora tiene 60 minutos, no 100. Quien escribe «230 min» para 2 h 30 min ha trasladado el sistema decimal. También se mezclan con facilidad 1 km = 1000 m y 1 m = 100 cm.
Con el dinero ayuda la prueba cotidiana: 250 céntimos son 2 euros y 50 céntimos, porque cada cien completo es un euro. Una tabla de apoyo en la nevera (m, cm, mm, km, kg, g, l, ml) ahorra nervios mientras siga siendo una ayuda y no sustituya a la comprensión.

